Abogados de MocaMoca

Abogados de Moca: Juan Alberto Peña Lebron

Juan Alberto Pena Lebron

Abogado intelectual, promotor cultural y conspirador durante la era.

Salida del Crisol educativo cívico, del Colegio Santo Tomas, que dirigía el ilustre educador don Parmenio Troncoso de la concha, este joven oriunda de la zona norte del país abrevo los impulsos, literarios y culturales de la década del 40 llegando a formar parte de la llamada generación del 48.

Cultivo la poesía, el ensayo y otras manifestaciones literarias que le merecieron el reconocimiento de la crítica de arte dona María Ugante, quien publico varios de sus trabajaos juveniles en la prensa nacional.

Graduado de abogado se inició en la judicatura y llego a Moca como juez de Instrucción del Distrito Judicial de Espaillat. Al poco tiempo dono esa función y abrió su oficina de abogado y notaria desempeñándose con gran acierto, por su capacidad, seriedad, y responsabilidades los trabajos puestos a su cargo.

Junto a su labor profesional que iba creciendo cada vez más hasta convertirse con el paso del tiempo en el abogado preferido de la burguesía rural mocana para el manejo documental de muchos intereses de este conglomerado. Nunca abandono su vocación innata de promotor cultural. Siendo un asiduo colaborador en las revistas, periódicos, certámenes, publicaciones periódicas que se elaboraban en Moca tenían el sello inconfundible de sus trabajos y elocuentes ponderaciones.

Fue orador invitado en muchos actos públicos que se celebraban en Moca y escogido por diversas instituciones de la sociedad civil para redactar y presentar las posiciones de reclamo y de la defensa de los genuinos intereses mocanos.

Pena Lebron es un hombre callado, no hace ruido, discreto para con una conciencia clara del deber ciudadano que lo ha llevado a asumir posiciones delicadas en el devenir de la vida politicosocial de Moca.

En plena era de Trujillo, fue el principal promotor para montar en escena en el teatro Maritza de Moca, una obra del dramaturgo Franklin Domínguez, que era una verdadera denuncia crítica al régimen imperante.

“Espigas maduras” se presenta en Moca con una sala completamente llena, pues el director Juan Alberto Peña Lebrón a la cabeza de un reducido equipo se dedicó a colocar los boletos para ver la obra, no solo entre sus colegas abogados sino que le vimos andar por los campos vecinos para comprometer a clientes y familiares de que debía de asistir a esa presentación.

El conocía bien el contenido de la obra y el mensaje abiertamente critico a la dictadura que logro impactar en muchos espíritus dormidos y preparar una toma de conciencia.

Peña Lebrón logro un buen objetivo como fino conspirador que era desde hacía buen tiempo.

Su amistad con Manolo Tavares Justo le permitió  conocer interioridades del movimiento conspirativo antes de su develamiento. Supo combinar su posición de rebeldía pasiva fuente a los desmanes, atropellos y abusos del régimen importante con sus predica ejemplerizadora y el cultivo refinado de los textos y autores que denunciaban y condenaban la situación despótica en la Republica Dominicana.

Recuerdo perfectamente bien la celebración del día del Poder Judicial del año 1960, cuando un grupo de abogados celebrábamos en una casa campestre en Estancia Nueva cedida para esos fines por Miguel Ángel Michel Díaz.

A petición del doctor José Olivares, el autor Juan Alberto Peña Lebrón inicio la declamación de un poema del autor español, Pedro Salinas, cuya estrofa final es una lírica exhortación a la búsqueda de la libertad. Todos estábamos absueltos en el mensaje que contenía ese poema escogido, exprofeso, y nos percatamos que por la entrada lateral de la casa llego, el Señor Gobernador de la Provincia.

Luis Guzmán Tavares quien alcanzo a escuchar la parte final de Peña Lebrón.

Luis Guzmán Tavares era amigo de Trujillo y un leal servidor a su gobierno. Fue un hombre de convicción y lealtades. Al entrar saludando en voz alta empuño la palabra pues era buen conversador y dijo: “me alegro que ustedes celebren el día del Poder Judicial y que aprovechen para divertirse como lo están haciendo, pero yo quiero decirles algo, cuando Trujillo desaparezca, ustedes no se quedaran en mi casa, usare una corbata negra y no saldré aparte”.

Aquellas palabras estremecieron al ambiente, todos nos quedamos pensativos. Peña Lebrón conspirador natural contemplaba su obra, sabría el efecto que se estaba produciendo en la toma de conciencia de sus colegas. Se sotoreía internamente.