Cosas de Moca

Abogados de Moca

Abogados de Moca, es una mueva serie que iniciamos hoy. Son algunos de los abogados que trate y conocí en mis años de ejercicio profesional en Moca. Figuras decollamtes en el Foro local, con sus capacidades y habilidades en el desempeño de s sus funciones de profesionales del Derecho

Mingo Balcacer

Mingo Balcárcer

Luís Domingo Balcárcer Tejada, conocido familiarmente como Mingo, fue un talentoso abogado de Moca, que murió joven, hacia la decada de los noventas. Fue amante de las cosas del pueblo, vivía intensamente el sabor popular de cada momento. No era demasiado  aficionado a las lecturas ó  a las teorías, distinto a su hermano Héctor que es un agudo teórico de la sociología y otras disciplinas especulativas. Mingo vivió más apegado a las rutinas del diario vivir, a la cotidianidad.

Era hijo de Luís Balcárcel, dueño de un pequeño negocio de confección de zapatos, y de Mamá Yiya; era el mayor de los varones. Estudió Derecho en Ciudad Trujillo, como se le llamaba entonces a Santo Domingo y para sostenerse en la capital enseñaba en un colegio privado varias asignaturas.

Le gustaba el boxeo y frecuentaba los programas de peleas que se escenificaban en la parte alta de la ciudad. Su ídolo era Pascual Sánchez, Kid Jiguerita.

En los períodos de vacaciones trabajaba en el taller de zapatería de su padre, donde aprendió el oficio con gran soltura.

Mingo no comulgaba con el régimen y se mantenía retraído de toda actividad social o política, tanto en Moca como en la capital.

Fue solidario con los amigos, especialmente los que caían en desgracia con Trujillo; no les retiraba su amistad.

Al graduarse de abogado ejerció por breve tiempo en la capital y gracias a la intervención del amigo de la familia, Antonio de la Maza, fue designado fiscalizador del Juzgado de Paz de un pequeño municipio de la frontera.

De allí se traslado después de un tiempo a Moca a ejercer su profesión, que alternaba con su oficio de zapatero.

Era un defensor capaz y buen peleador en los estrados, en materia penal principalmente. Serio y cumplidor de sus compromisos.

Al liquidarse la tiranía, el nuevo Secretario de Justicia don Ángel Liz se enamoró de este prospecto para la nueva imagen de la justicia dominicana y le llevó a su pueblo natal, San Francisco de Macorís, para que junto a su amigo Emil Esmurdoc encabezaran el cuadro del ministerio público en esa provincia.

Mingo ascendido a Procurador Fiscal de Macorís: un logro y un reconocimiento a su capacidad e integridad. Terminada la función judicial regresó a su patria chica, a sus ocupaciones favoritas: La profesión de abogado, y el taller de zapatería, que nunca abandonó.

 

En esos afanes de abogado del sector popular se le presentó un caso que le permitió demostrar su enorme capacidad de comportarse como hombre integro y de principios.

Ocurrió que una distinguida señora, esposa de un no menos distinguido médico y rico propietario de una farmacia, fue llevada a los tribunales bajo la imputación de haber difamado a una su humilde empleada.

La señora en su rol de acusada admitió los hechos que caracterizaban la infracción y su condena era inminente. Se buscó un arreglo, y la joven demandante fue indemnizada y se trató de ofrecerle a su abogado los honorarios correspondientes, los cuales Mingo rechazó gallardamente diciendo “dígale al doctor que yo no cobro a profesionales”.

Así era Mingo Balcárcel, un orgullo mocano que no será olvidado fácilmente.

 

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El autor

José Abigail Cruz Infante

José Abigail Cruz Infante

Nació en Santiago de los Caballeros. Casado. Residente en Santo Domingo.

Graduado Magna Cum Laude en Derecho. Parlamentario por varios años representado su provincia Espaillat en el Senado y la Cámara de Diputados. Ha sido Secretario de Estado y vicepresidente del Parlamento Latinoamericano. Miembro del Consejo Consultivo de FOPREL.

Escritor de varios libros sobre Moca. Director Administrador del blog Mocanos.net.