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Ateneo Amantes de la Luz un tesoro patrimonial

Un tesoro patrimonial Ateneo Amantes de la Luz

“El servicio nos permite poner en práctica lo que nos gusta hacer. Nos conecta con las personas a quienes servimos y nos brinda gran satisfacción”.

Difundir la cultura, la ciencia, las letras y las bellas artes en todas sus manifestaciones y, especialmente, servir como biblioteca pública y centro de acopio bibliográfico, hemerográfico y documental, es el norte del ‘Ateneo Amantes de la Luz’.

La entidad, atesora una riqueza patrimonial a lo largo de su historia, y un desarrollo de actividades vinculadas al quehacer de la sociedad cultural que le dio origen. Además de sus actos de servicios, cuentan con un equipo de colaboradores entusiastas y con evidente vocación de servicio.

“Podemos hacer pequeños actos de bondad por nuestros visitantes, ser parte en el servicio a la comunidad es de gran satisfacción, lograr que estudiantes e investigadores cumplan sus responsabilidades al utilizar nuestros archivos, y contribuir con los esfuerzos de ayuda humanitaria a gran escala”, sostiene Wanda Rosa Frías, colaboradora de la entidad y quien colecta monedas para aportar con quienes visitan sus espacios y los recursos no les alcanzan para fotocopiar algún documento. Para ella, esas acciones, sean grandes o pequeñas, le permite sentir la felicidad de conectarse con jóvenes y adultos que utilizan los servicios que son ofrecidos allí.

BIBLIOTECA PEÑA Y REINOSO 
Primera biblioteca pública fundada en Santo Domingo, en el año 1867. Tuvo como primera sede el Palacio de Gobierno, posteriormente, una sala de La Casa del Sacramento, un Centro Educacional religioso y laico; y, finalmente, en la Sociedad Literaria Amigo del País.

Parte de los recursos bibliográficos de esa entidad provinieron del archivo personal del venezolano Rafael María Baralt, quien residió en el país por muchos años.

Ulises Franco Bidó, Nicolás y Joaquín Hungría, Genaro Pérez, Juan Antonio García, así como Manuel de Jesús de Peña y Reinoso, socios fundadores del Ateneo Amantes de la Luz, y otros ciudadanos, donaron los primeros libros. Aportaron, además, RD$30.00 para compra de obras. Al mes de fundada, ya la biblioteca contaba con 50 volúmenes de libros.

Los primeros útiles para la biblioteca fueron donados por el Ayuntamiento de Santiago el 28 de julio de 1874. La biblioteca, cuenta con una amplia galería de retratos de personas ilustres, algunos de los cuales son de sus presidentes. En su mayoría, esos retratos que conforman la pinacoteca de la institución, fueron pintados y obsequiados al Ateneo por el profesor Federico Izquierdo, quien también fue Presidente de la entidad en 1973.

HEMEROTECA DEL ATENEO
Según la definición oficial, “Una hemeroteca es un edificio, sala, o página web donde se guardan, ordenan, conservan y clasifican diarios, revistas y otras publicaciones periódicas de prensa escrita, archivados para su consulta”. También se refiere a la colección o conjunto de diarios, revistas y otras publicaciones periodísticas en un documento específico.

Por lo general, corresponde a una sección de una biblioteca, pero también son las colecciones o fondos de los propios medios que los editan.

En la actualidad, la hemeroteca del Ateneo Amantes de la Luz, que lleva por nombre “Presbítero Manuel de Jesús González”, cuenta con 140,429 números de periódicos, encuadernados hasta el año 2009 en 2,940 tomos. Atesora los periódicos “El Dominicano”, primer periódico aparecido después de la Independencia Nacional, editado en 1845; periódicos del siglo XX ya desaparecidos, como: El Día, La Nación, La Opinión, El Sol, y La Noticia; y las colecciones de La Prensa, de 1895, El Orden de 1874, y El Diario, de 1902.

A estas publicaciones se suman las colecciones de los periódicos La Información, Listín Diario, Periódico Hoy, El Caribe, El Día, Nuevo Diario, entre otros. Asimismo, posee más de cinco mil ejemplares de revistas, entre ellas, dos de las más importantes colecciones de las revistas dominicanas “Cuna de América” y “Renacimiento”, dedicadas a las ciencias, las artes y las letras. También, las revistas Bahoruco, Quisqueya, Ateneo, Antorcha Estudiantil, Ahora, Brecha, Blanco y Negro, Anales, Clío, Eme-Eme Estudio Dominicanos, entre muchas otras; así como Boletines y la Gaceta Oficial desde 1892.

Forman parte del acervo de la institución, la biblioteca del jurista Sánchez Lustrino y la biblioteca completa de Rafael Díaz Diese, entre otros fondos bibliográficos de bibliotecas personales donados al Amantes de la Luz.

En la lucha por salvaguardar el recurso bibliográfico que preservan, el Ateneo sometió un proyecto a la actual gestión del Ministerio de Cultura, con la finalidad de que sea instalado, en el local, un centro técnico con los equipos necesarios y el personal calificado para clasificar, priorizar y digitalizar el fondo hemerográfico y documental existente y poder así, ofrecer ese servicio desde el Ateneo Amantes de la Luz a las demás bibliotecas públicas y archivos de la provincia de Santiago y la región; y lograr tener los archivos en doble formato: impreso y digital.

Sin embargo, esto aún no se ha logrado.

En la reciente administración, conducida por Carlos Manuel Estrella, se han realizado las gestiones para que la biblioteca sea declarada Patrimonio Cultural, por la Unesco, lo que podría favorecer la canalización de recursos económicos y profesionales para proteger los materiales bibliográficos que acapara.

Fuente documental 
Por tratarse de contenido histórico de gran valor, el encargado del espacio herográfico, recordará las reglas de uso para cada archivo.

Se conservan, en una hemeroteca muchos documentos únicos, páginas periódicas de más de un siglo de existencia, que solo allí podríamos hojear y leer. Guardan, entre sus páginas, un olor indescriptible, lo que hace que haya que utilizarlos con guantes y con mucho cuidado. Según informaciones suministradas por Carmen Pérez Valerio.

Los usuarios que, por un motivo u otro acuden a la hemeroteca no tendrán la sensación de ir a trabajar, a realizar un gran esfuerzo, sino todo lo contrario, pueden acudir con una actitud lúdica y de esparcimiento.