Cosas de Moca

Continua la serie: Abogados de Moca (3)

Continuamos con la serie de abogados de Moca. Unos relatos reales de experiencias personales con los letrados reseñados, son muchos y lo daremos a conocer gradualmente.

José Dilone Rojas, abogado batallador

Según me decía Antonio Rosario, quien en su larga práctica de Abogado Litigante conoció todos los secretos de las técnicas forense; que el Dr. José Dilone Rojas era un abogado penalista intuitivo, conocedor de la psicología humana, diestro en el manejo del articulado del código Penal y buen orador en los estrado.

Personalmente, conocí a este Abogado que se desenvolvía en los tribunales mocanos con mucha habilidad y soltura.

Me llamaba mucho a la atención sus juicios rápidos y agudos sobre temas sometidos al debate oral con expresiones cortante, concluía teatralmente sus exposiciones.

Célebre fue un juicio penal donde José Dilone Rojas demostró el uso de recursos extraordinario para sustentar en el estrado sus argumentaciones y conclusiones.

Defendía, Dilone Rojas a una persona acusada de robo agravado, por la nocturnidad y ser una casa habitada.

Cuando el dueño de la casa fue interpelado por el magistrado Juez se le preguntó que si el reconocía al acusado como el autor del robo que se había cometido; el declarante respondió “Si, magistrado, y cuando sentí el ruido en el patio de la casa vi por una rendija de la pared a ese sujeto por lo que estoy seguro que es el autor del robo”.

El Juez le pregunta “¿y como puede usted ver en la oscuridad de la noche el rostro del acusado?”. “magistrado era una noche clara, pues había luna llena y el patio estaba iluminado”.

Frente a esa contundente declaración, el magistrado Juez se dirige hacia el abogado defensor y le dice: “tiene algo que alegar?”.

Dilone Rojas se pone de pie en el estrado, se anuda un poco la corbata negra, abre la toga para dejar descubierto el bolsillo trasero de su pantalón de donde extrae y muestra al Juez un ejemplar del almanaque de Bristol de ese año.

“Magistrado permítame auxiliarme de la autoridad que le confiere a esta publicación los años que tiene realizando los cálculos astronómicos que sirven de guía en toda América Latina para la pesca, la agricultura y otras actividades que realizan los habitantes de esos países”.

“Según dice aquí el día de los hechos ese hombre no podía identificar quien estaba en su patio pues reinaba una absoluta y completa oscuridad ya que según el almanaque de Bristol, ese día correspondía al cuarto menguante de la luna y por lo tanto no había iluminación”.

El acusado fue descargado por insuficiencia de prueba.

Autor; José Abigail Cruz Infante