Opinión

DUARTE SE LE ESCAPA A LOS HAITIANOS.-

DUARTE SE LE ESCAPA A LOS HAITIANOS.-

Esteban Roca demostró ser uno de los trinitarios mas leales y efectivos cumpliendo las misiones que le encomendara Duarte, pues recordemos como también después de la derrota en la escaramuza en el Parque Colón en marzo de 1843, en San Cristobal, el colaboró efectivamente para realizar el reclutamiento de la fuerza de tres mil hombres para marchar sobre Santo Domingo contra Carrié. .

Ahora consiguió la embarcación para la fuga de Duarte y además un sitio en Pajarito, en la margen oriental del Ozama, donde Duarte y Pina podían esperar con seguridad por el día de la partida. Duarte y Pina esa noche hicieron los preparativos para abandonar la ciudad, enviaron un mensaje a Juan Isidro Perez, dándole los detalles de la fuga, enviaron recados a sus familiares para tranquilizarlos y Duarte designó a Sánchez para que encabezase el movimiento independentista en su ausencia.

Bajo una lluvia fuerte cruzaron el Ozama esa noche y se instalaron en casa del español Pedro Cotes, a esperar por la salida de su balandro.

A las ocho de la noche del dia 2, a bordo de un bote navegaron Pina y Duarte hacia la desembocadura del Ozama, donde debían abordar la nave que los sacaría de la ciudad, cuando tuvieron la sorpresa de recibir a Juan Isidro Perez quien llegaba en otro bote.

El mensaje que le había enviado Duarte el  30 le llegó a tiempo y el  había hecho los arreglos para unírseles. Les trajo la noticia de que la persecución haitiana se había extendido hacía el este y habían apresado a los mellizos Pedro y Ramón Santana, a Norberto Linares a Rijo y al Capitán Vicente Ramirez, pero no habían podido atrapar a Vicente Celestino Duarte.

Al poco rato abordaron la nave inglesa y aunque tuvieron que esperar a la mañana siguiente para que se levantara  un viento favorable y alejarse, estaban ya fuera del alcance de los haitianos.

Después de ocho días de navegación con una parada en la isla de Vieques, llegaron el 11 de agosto, a Saint Thomas, primera etapa de su viaje y allí desembarcaron.

Su meta era llegar a Caracas, donde estaban los tíos de Duarte, José y  Mariano Diez, con recursos y dispuestos a ayudarlos a regresar para iniciar la lucha armada  contra los haitianos. Así que el 18 de agosto lograron abordar una goleta venezolana llamada  “La Nueva Felicidad” que los llevó a la Guaira  el 23 de agosto y enseguida cruzaron a Caracas, donde los Diez.

De inmediato iniciaron las diligencias para establecer los contactos con Santo Domingo y reorganizar la lucha contra los haitianos. En Caracas Duarte inició la búsqueda de recursos con las autoridades venezolanas.

Mientras tanto, en la parte este de esta isla, Herard continuaba su labor apresando sospechosos a quienes planificaba llevar prisioneros a Puerto Príncipe.

Una vez convencido de que Duarte se le había escapado, tomó con la mayor parte de su ejército y un grupo numeroso de prisioneros, el 7 de agosto de 1843, el camino de regreso para Puerto Príncipe, tomando la ruta del sur y  llevándose con el, los regimientos 31 y 32 del  ejército haitiano,  compuestos de dominicanos.

En el camino se le escaparon algunos prisioneros incluyendo los Mellizos Santana.

En Santo Domingo, Sánchez logró sanarse de su pneumonía, pero para engañar a los haitianos se les hizo creer que había muerto, aunque en su escondite, formó un  núcleo que reorganizaba la resistencia, junto con Vicente Celestino Duarte, José Joaquín Puello y Manuel Jimenes. El fuego revolucionario no se había extinguido, se reorganizaba.

Mientras tanto, el proceso de la reforma haitiana continuaba y los trabajos de la  Asamblea Constituyente se iniciaron en Puerto Príncipe en septiembre; para esos fines los haitianos cambiaron los candidatos duartistas que habían sido elegidos en la parte este, el 15 de junio de 1843, reemplazandolos por individuos afines con su dominio.