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Duarte y La Trinitaria: su expansion

LA EXPANSION DE LA TRINITARIA-

Juan Pablo Duarte
          Juan Pablo Duarte

Solamente dos líderes independentistas han fundado sociedades equivalentes a partidos políticos para llevar a cabo la tarea de independizar su país, Juan P. Duarte para la Republica Dominicana y José Martí para fundar a Cuba y el dominicano lo hizo décadas antes que el cubano y en circunstancias mas difíciles.
Duarte comenzó con un grupo de jóvenes amigos, continuó el reclutamiento con los llamados comunicados y siguió la expansión hacia el interior del país.

Por la naturaleza secreta de la organización y el miedo a los haitianos que existía, se hace difícil rastrear el crecimiento de ella, pero la fuerza del movimiento independentista en 1843, nos dice a las claras, que fue una labor constante coronada por el éxito.

Una de las vías de expansión fueron las logias masónicas.
Boyer fomentó la fundación de logias, al mismo tiempo que despojaba de sus propiedades a la Iglesia y cerraba la mayoría de los templos que encontró a su llegada en 1822; entonces los curas se hicieron masones y conspiraron e impulsaron esa conspiración en las logias.

La obra de Monseñor Hugo E. Polanco Brito, es una buena referencia a este respecto. Ver Polanco Brito, Hugo. La masonería en la Republica Dominicana. PUCMM, 1985.

Duarte mismo se hizo masón, lo mas probable en 1836, aun antes de fundar la Trinitaria y entonces encontró allí terreno fértil para la propagación de su obra.
Hay que recordar que los haitianos no hablaban español, ellos querían que los dominicanos hablaran francés, aunque solo una minoría de ellos hablaban y todavía hablan ese idioma, pues lo que ellos todos entienden era y es, el Creole o Patois.

Así que a quienes estuvieran disgustados con ellos, no les era difícil conspirar en reuniones, aunque a ellas asistieran haitianos.

EL PADRE GASPAR HERNANDEZ.-(1798-1858)
En julio de 1839 llegó al país, via Saint Thomas, procedente de Puerto Rico donde residía desde 1830, este sacerdote de la orden de los Ministros de Enfermos.
Había nacido en Lima, Perú y era un fanático hispanófilo y del régimen monárquico de gobierno. Por esta razón estuvo en contra de los independistas sudamericanos y tuvo que irse de su país, al triunfar la causa de Bolivar, San Martín y demás libertadores. Vino a parar a Puerto Rico, que era posesión española todavía.

Al parecer por la escasez de sacerdotes en nuestro país y los pedidos del vicario Portes, decidió trasladarse a Santo Domingo. Como la lucha nuestra era contra los haitianos, Hernández se sumó a la causa de Duarte y sus trinitarios. Podíamos calificarlo como un separatista.

Debido a su gran cultura y capacidad intelectual en un medio donde desde el Tratado de Basilea en julio 1795, había existido una fuga de cerebros, su sabiduría resplandecía como un bombillo en medio de la oscuridad y los jóvenes trinitarios, ansiosos de conocimientos, se sintieron atraídos hacia a el, como las maripositas al bombillo señalado.

Hernández sabía y enseñaba brillantemente Latín, Filosofía, Teología, Moral, Historia Universal y Derecho Político. Sus clases excitaban de tal manera a sus alumnos, que estos, al salir de ellas, se enfrascaban en largas y acaloradas discusiones por las calles y las personas que los oían hablar de cosas que ellos no comprendían, le pusieron el mote de “filorios”, algunos en son de burla, otros por envidia y aún otros con admiración.

El Padre Gaspar fue exiliado por Herard en 1843 y estaba en Curazao con Duarte, Pina y Perez en marzo de 1844 cuando la Leonor fue a buscarlos, pero como lo de el no era independencia, sino separación, específicamente española, no quiso regresar con ellos.

Regresó en 1848, estuvo en La Vega y luego en Santo Domingo. Volvió al exilio en 1853 expulsado por Santana, regresó en enero de 1857 y Santana lo expulsó de nuevo en junio de 1858, muriendo un mes después en Curazao.

Autor: Dr. Julio Manuel Rodriguez Grullon