Opinión

En epoca de feminicidios

Me parece que este asunto. Igual que aquel otro del Terrorismo
Islámico es asunto que nos compete a todos.
Por supuesto, con
lo que cada quien pueda aportar a la solución.
Yo, que soy un hombre muy viejo, noto cambios, muy visibles
por cierto, en la gente joven, gente de esta generación.
Los gestos, las maneras, el modo de comunicarse, etc, de

hombres y mujeres me parece a mi que es muy parecido en esta gente joven.
Lo mismo en machos que en hembras.
Según los principios de mi educación esta semejanza no
es útil a la convivencia de Damas y Caballeros.
Sí, no es útil que seamos tan parecidos hombres y mujeres.
Recuerdo una
ocasión en que hablando con una muchacha, muy jóven, algo
se le cayó de las manos (ya no recuerdo qué). Ignorando que
tenía muy cerca de ella un caballero, un hombre, se inclinaba
a tomar el objeto caído.
Yo se lo impedí agarrándole un brazo
inclinandome al mismo tiempo y tomando yo el objeto.
Recuerdo
la cara de sorpresa que puso: no estaba acostumbrada a esa
cortesía.
         Hoy le llaman machista a  esta educación que trata de formar
damas y caballeros.
En cierto modo lo era.
Pero no en el negativo sentido que lo menciona hoy alguna ” gente de avanzada”.
          Sí, el hogar y la escuela de entonces, principales estructuras de la educación, insistían en el rol del hombre en la sociedad.
No
rol de privilegio sino de responsabilidad y sacrificio ante los mas débiles: mujeres, niños, personas viejas. Y se hablaba del sexo débil.
El caballero acomodaba en la mesa a la
dama; la ayudaba a subir y bajar del caballo; a subir a la acera
o al carro, etc., y asimismo, estaba atento para ayudar al viejo
a cruzar la calle, llevar algún paquete al carro, etc.
Se entiende que a la mujer también se le educa para que
sea dama. Digo se le educa, porque esto, aunque en muy pocas familias, todavía existe.
Me dirá usted que mucha de esta gente de ahora, no ha
tenido hogar. Es cierto… y que además tienen unos “medios de
comunicación”, QUE DIOS GUARDE. Esto también es cierto.
Y quiero aclarar que no estoy en contra de la igualdad de la mujer y el hombre en los empleos o en la política. Aunque sigo pensando que hay quehaceres mas apropiados para hombres y quehaceres mas apropiados  para mujeres.
           Un abrazo,
Tiberio