Historia de Moca

Iniciativas mocanas del pasado

INICIATIVAS MOCANAS DEL PASADO

La tercera introdujo la rendición de un tributo a los Mártires del 2 de Mayo de 1861, encareciéndose gestione cerca del Superior Gobierno la erección de un monumento en la avenida “2 de Mayo” de la Heroica Villa del Viaducto, a fin de perpetuar así su glorioso recuerdo.

La cuarta sugirió que la asamblea se dirigiera a la Secretaría de Estado de Educación y Bellas Artes, para ese despacho dispusiera organizar, previo consentimiento de los familiares del poeta, el material y la publicación de las composiciones de Raúl Cabrera, bardo mocano que paso por la vida cortando flores en el jardín de Apolo y asombrando al valor con la bravura indómita, hasta caer trágicamente en el sitio de la esperanza.

La quinta insinuó la conveniencia de disponer la fijación de una tarja en el Palacio de la Gobernación de Moca, donde conste la fecha del 7 de Julio de 1885, día memorable en que nuestra comunidad alcanzó la categoría de común cabecera de la Provincia Espaillat.

Y finalmente, la sexta se concretó a recomendar al Honorable Cabildo Mocano el establecimiento anual de los premios escolares “Salustio Morillo” y “Ulpiano Córdova”, consistente en una inscripción universitaria, una medalla de honor y un diploma de estímulo para galardonar todos los años a los dos estudiantes pobres que los liceos secundarios de la ciudad, obtengan las  mejores notas de aplicación, aprovechamiento, asistencia y buena conducta en el curso del año escolar último[P1] .

Tales los tópicos que nos complació desarrollar modestamente en aquella oportunidad, con arreglo a nuestra humilde inspiración, y todos fueron ramas de nuestro mecanismo, enraizado como tronco de pasión en nuestra sensibilidad, síntesis de un aliento y proyección de una emoción.

Si damos acogida en este libre a una página juvenil escrita hace casi 40 años, no lo hacemos para ostentación de vanidad ni para reclamar lauros que nunca hemos perseguido, sino simplemente en aras de un recuento absolutamente honesto para favorecer la edificación de las actuales generaciones de nuestro pueblo.