AgrícolaMoca

La prodigalidad de las tierras mocanas

MOCA PRODIGA Y EXUBERANTE

campiña mocana
                                        campiña mocana

En Moca siempre ha llovido mucho durante el mes de mayo. Su tierra negra y opaca como borra de café, se torna entonces con los cortes del arado que conducen los bueyes, en una especie de pizarra brillosa que recibe las semillas y los plantones, como si fuera la trompa ávida de una negra prolífica ansiosa de ser fecundada.

siembras en Moca
siembras en Moca

A partir de entonces, el sol y el agua se turnan con la inflexible oportunidad de eficientes ginecólogos, ayudando a que se cumpla en el plazo previsto, el bienaventurado parto de la exuberancia.

Y así ha sido años tras años, desde los tiempos que éramos tiernos y desvalidos como potrillo acabados de nacer.

Nunca han existido represas, canales, ni regadío para fertilizar con agua aquella tierra feraz.

El cálculo de aquellas cabañuelas pasa de padres a hijo como la más preciada e las herencias, y solamente armado con su aritmética fe en estas predicciones, a las que le agrega una que otra promesa dedicada a santos propicios a la copiosidad, ha podido surtir el mocano, durante décadas décadas, todos los víveres y granos que necesita el país para sobrevivir, después de abastecer abundantemente a Puerto Rico, Haití