Opinión

Los partidos poiticos deben publicar sus estados financieros

 

 

 

Nuestro asiduo colaborador Quico Tabar, enfoca un tema de singular importancia en la modernización y mejor institucionalidad de las organizaciones políticas del país.

Los partidos deberían publicar sus Presupuestos y Estados Financieros

Los partidos políticos deberían ser los primeros en procurar que el Estado, a través de los

diferentes organismos de fiscalización existentes, aediten todas y cada una de las operaciones

financieras que realicen, sobre todo, con los fondos otorgados a través de la Junta Central

Electoral.

Cada partido debería contar con un Presupuesto o cálculo anticipado de actividades

económicas, aprobados por sus organismos; y además, debería publicar anualmente sus

Estados Financieros, siguiendo los principios contables generalmente aceptados. Pero lo más

importante de todo sería, que cada desembolso que se vaya a efectuar, esté debidamente

auditado. Y para ello lo ideal sería que la Contraloría General de la República tenga un papel

mucho más activo y directo en esto.

No importa si la ley establece un porcentaje global y particular a cada partido. Lo que más le

conviene a los partidos y a la democracia institucional es, que los aportes se hagan obedeciendo

a un programa de desembolso, pero que cada desembolso sea auditado mensualmente.

No se trata de poner trabas al desenvolvimiento de los partidos. Todo lo contrario. Porque todas

las instituciones que reciben dinero del Estado, deben y tienen que someterse a una serie de

requisitos que muchas veces, erróneamente, son calificados como retranca, pero son necesarios.

Porque si no, quién sabe.

Los partidos son las organizaciones en las que se fundamenta la democracia. Y eso, repito, debe

ser suficiente para que todo lo que se realice en ellos, no solo sea transparente desde el punto de

vista de las decisiones internas, llámese convención, asamblea o cualquier otro organismo, sino

igualmente, la forma como se efectúan los gastos y operaciones económicas, más si provienen

del erario

Eso les daría a los dirigentes políticos mucho más fuerza, no solo frente a la sociedad, sino

incluso frente a sus mismos compañeros cuando vayan en procura de ayuda o “grasa” como

dicen popularmente. Para que todos los miembros de los partidos, no importa el nivel que

ocupen en la organización y la sociedad sepan, que las donaciones o ayudas no se pueden hacer

obedeciendo a simpatías con algunos de sus dirigentes. Sino a programaciones autorizadas y

fiscalizadas.

La Junta Central Electoral y los partidos deberían aprovechar la gran oportunidad que se les

presenta, para que cuando se discuta la Ley de Partidos y Electoral, se incluyan artículos, claros

y precisos, de los requisitos requeridos para que se puedan hacer gastos, pagos, donaciones,

etc.

Sobre éste tema he conversado bastante con el estimado amigo Federico Lalane, con quien he

compartido y comparto conceptos críticos sobre la forma en que distribuyen y gastan los dineros

del Estado.

Ojalá que estas como otras sugerencias que pudieran surgir, sean tomadas en cuenta

a la hora de ventilar las nuevas leyes que incumben al sistema de partidos, aunque con las

actuales disposiciones, la Contraloría General de la República, jugando un papel mucho más

activo, podría ayudar a establecer mejores controles en beneficio de nuestra pobre y débil

institucionalidad democrática. Los partidos son muy importantes, y hay que cuidarlos.

tabasa1@hotmail.com