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Recuerdos de juventud de la Moca de ayer

Un telescopio con olfato

Siguiendo con los recuerdos de una época plena de realizaciones con cuya evocación nos asalta un amasijo de episodios gratificantes, y remontándonos ineluctablemente hacia ese pasado pletórico de bellas imágenes, a finales de la década de los 50 se respiraba en Moca un ambiente de tensión.

La dictadura apretaba sus clavijas de dominación y terror. Las familias mocanas habían sufrido mucho, la resistencia interna a la dictadura de Trujillo había cobrado muchas vidas mocanos valiosos y arrojados.

El temor cundía por todas partes, la juventud se sentía acorralada y con muy poco espacio para su expansión y su sana diversión. A partir del año 1958 el ambiente festivo se fue reduciendo y los jóvenes nos conformábamos con el susurro o el comentario al desgaire.

Nuestro grupo se sentía impotente y cavilaba una y otra vez sobre un destino que se veía incierto. Un sentimiento de impotencia recorría todo  nuestro ser. Solo en ocasiones una chispa de osadía encendía todo el andamiaje de rebeldía que albergábamos en nuestros atormentados corazones.

Nuestros encuentros, que transcurrían la mayoría de las veces en placidas veladas de vacaciones universitarias, comenzaron a tornarse peligrosos y desafiantes cuando un Marino Rodríguez (Dr. Marino Rodríguez), recién expulsado de San Cristóbal, perdía todo el control y lanzaba expresiones condenatorias contra el régimen y contra los personas que en la localidad lo representaban.

Otras veces era Rubencito Lara, que sacudido por los efectos etílicos, bramaba con toda su fortaleza llenando de imprecaciones y maldiciones el rotulo de una de las calles que consagraba el nombre del tirano y que él, desde el interior del restaurante de José el Chino, alcanzaba a ver, sin tomar en cuenta que en ,la otra ventana estaba un agente policial que luego resulto ser Arístides “el Colín” (Arístides Ventura Pena), quien en un gesto de hombría de bien se retiró del lugar y callo lo sucedido.

Cuantos sustos se pasaban cuando Ramón García (Dr. Ramón García Vásquez) junto a Mario de la Maza Vásquez irrumpía en el café “Asia” y, sin importarle la presencia de quienes estuvieran allí, Ramón García declamaba unos versos satirizado al tirano, y a su régimen. Había ocasiones en que el restaurante quedaba vacío, pero en otras, el grupo de universitarios, por el solo hecho de ver llegar a Ramón García y a Mario de la Maza, nos apersonábamos al lugar para escuchar sus abominaciones.

Y se fue corriendo la voz de que frecuentar algunos sitios públicos podría resultar peligroso para la juventud mocana, sobre todo, después que el pueblo se llenó de delatores. Los padres que tenían algún empleo o posición pública, amonestaban seriamente a sus hijos para que no frecuentaran ciertos sitios a ciertas horas por temor a que bajo efecto de los tragos se deslizaran conversaciones o temas considerados imprudentes.

Dos Fausto Rojas Lara, padre de Faustico Rojas Grullón, era un tranquilo y apacible funcionario de la Cámara Oficial de Comercio de Moca, cargo que no obstante su poca significación en esa época, desempeñaba con un sentido altamente responsable. Don Fausto sufría las andanzas de sui hijo en las noches mocanas. En muchas ocasiones, cuan do conversábamos con Faustico, este de mal humor nos decía: “yo no sé quién es que le informa a papa cada vez que estoy en La Cancha o en el Maritza tomándome una cerveza con ustedes”.

En una ocasión, cuando le decíamos que don Fausto hacia eso quizás por una medida de preocupación y evitarle cualquier contratiempo, Faustico no encontró un argumento adecuando para refutarnos al señalarle nosotros que nadie iba  a ir al “Guauci” a informarle de sus andanzas nocturnas.

Entonces nos dijo: “lo que ocurre es que papa debe tener in telescopio con el cual me olfatea cada vez que me junto con ustedes”.

Todavía  cuatro años de cerrar este milenio, no se conoce de un instrumento ni de un mecanismo que supere las cualidades que Faustino le atribuía al telescopio de Don Fausto.

 

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El autor

José Abigail Cruz Infante

José Abigail Cruz Infante

Nació en Santiago de los Caballeros. Casado. Residente en Santo Domingo.

Graduado Magna Cum Laude en Derecho. Parlamentario por varios años representado su provincia Espaillat en el Senado y la Cámara de Diputados. Ha sido Secretario de Estado y vicepresidente del Parlamento Latinoamericano. Miembro del Consejo Consultivo de FOPREL.

Escritor de varios libros sobre Moca. Director Administrador del blog Mocanos.net.