Opinión

Roger Miranda Gomez, envía el presente análisis sobre Venezuela

A estas alturas sólo la fuerza sostiene al régimen autoritario de Maduro.

Pero por desgracia resulta harto difícil derribar una dictadura mientras mantiene el control sin fisuras del ejército y no duda en combatir a la oposición con represión casi ilimitada.

El Gobierno de Venezuela está instalado en la impunidad, como se ha demostrado con la imposición de la Asamblea Constituyente -fulminando a los diputados legítimamente elegidos- y con las recientes y fraudulentas elecciones a gobernadores.

Por todo ello, la mayor presión sólo puede venir del exterior.

En este sentido cabe aplaudir que la Unión Europea ratificara ayer las primeras sanciones contra el régimen bolivariano, aprobando un embargo de armas y de cualquier material destinado a la represión. Los Veintiocho, como ya han hecho con más audacia países como EEUU, pretenden así que cese el brutal abuso de fuerza de Maduro, que ya se ha cobrado la vida de 125 personas desde abril.

Más importantes aún son las sanciones económicas internacionales, dado que Venezuela -con las mayores reservas petroleras del mundo- está al borde del default y la situación social es realmente insostenible.