El voto en la democracia representativa.

Compartir

I.- La lucha parlamentaria dentro de la democracia representativa 

1.- Algunas personas de pensamiento muy lúcido,  en el curso de los procesos electorales, bajo la influencia de la agitada propaganda  llegan a razonar,  no con inteligencia clara, sino de manera torpe,  con la agravante de que su pensamiento deslucido se interesan por transmitirlo a los demás.

2.- Recientemente, una amiga que está muy  encandilada con uno de los actuales candidatos  a la presidencia, me llamó por teléfono para pedirme que como soy un luchador por la democracia, me invitaba a votar por el aspirante de su preferencia.

3.- Le respondí a mi  interlocutora  que políticamente no rechazo de plano la participación en las competencias comiciales, porque creo que hay que aprovechar todos los escenarios y utilizar las formas, métodos y procedimientos para lograr espacios democráticos.

 4.-  Le precisé que en el accionar político hay que darle riendas sueltas al espíritu creador y a las iniciativas, pues lo contrario  sería no ir por anticipado a las maquinaciones de los adversarios. 

5.- Le quise  hacer saber a mi dilecta amiga que siempre he creído que la elección de las vías en la brega política dependen de condiciones concretas,  y hoy es correcta la aspiración a un cargo al Congreso Nacional,  porque la particularidad de la coyuntura actual manda a utilizar este ambiente como tribuna eficaz de denuncia, amén de que la lucha parlamentaria es efectiva en la medida que se combina  con otras actividades políticas ligadas con las   masas populares.

6.- El trabajo político, quien lo hace con sentido social, debe llevarlo a cabo de manera coincidente en lo político e ideológico, dependiendo de los factores del momento en el plano nacional y, a veces, hasta  internacional. Son muy diversas las posibilidades de las actuaciones en el quehacer político.

II.- Las diferentes democracias y la representativa 

7.- Porque mi animada amiga hizo referencia de que soy un  luchador por la democracia, creo conveniente aclararle que mi criterio de la democracia no es el mismo al de ella, porque hay diferentes democracias, y  creo oportuno  aclararlo.

8.- La democracia en su contenido real cambia de acuerdo con las modificaciones  que se produzcan en el régimen socioeconómico predominante en un país dado. La democracia en general no existe porque ella siempre está determinada por las clases y capas sociales que integran, en su conjunto, los grupos de poder económico, político y social. 

9.- En la Grecia y Roma antigua funcionó la democracia esclavista, la cual era disfrutada plenamente por la minoría esclavista, contra la mayoría que eran los esclavos. En nuestro país se le dice  al pueblo que la democracia representativa que padecemos es beneficiosa para todos, para la minoría y para la mayoría del pueblo dominicano, pero la realidad práctica prueba todo lo contrario.

10.- En lo que se refiere a votar en las venideras elecciones, es mi creencia que no se puede confundir cuando actuamos  para lograr conquistas de contenido democrático en el parlamento a los fines de la democratización del aparato del Estado, lo que es distinto a creer en la democracia representativa.

11.- Hace tiempo que leí y aprendí que: 

“La democracia  burguesa, pese a ser un gran avance histórico en comparación con el medioevo, sigue siendo siempre eso, y no puede dejar de serlo bajo el capitalismo,  estrecha, truncada, falsa e hipócrita,  un paraíso para los ricos y una  trampa para los pobres”.

12.- Partiendo de la idea anterior, la democracia representativa predominante en nuestro país, no la podemos ver como salvaje, negadora de la vida, etc. Pero tampoco hay que santificarla como la que nuestro pueblo quiere y merece. 

13.- Ciertamente, la democracia representativa aquí “sigue siendo siempre eso”. Es decir, la forma de gobierno que bajo el actual sistema favorece a la minoría  nacional y no a lo que se llama pueblo y, además, “no puede dejar de serlo bajo el capitalismo…”. Es una democracia clasista y sistémica.

14.- La democracia por la cual mi amiga  quiere que yo vote es “estrecha” o,  lo que es lo mismo, tiene poca anchura, es sumamente reducida; tan contraída que en ella solo cabe un puñado de gente, no la gran mayoría del pueblo dominicano. La democracia del pueblo debe ser ancha, lo suficientemente amplia para que en  su seno estén las grandes mayorías nacionales. 

15.-  La democracia representativa “es truncada”, lo que significa que ella está cortada;  es incompleta porque está falta de lo que favorece al pueblo. Además, es imperfecta porque tiene una existencia cercenada para que el pueblo no pueda aprovecharla.

16.- Lo  aparente  forma parte de la representativa. De ahí que esté dentro de su definición como que  “es falsa”, lo que quiere decir que no es auténtica o verdadera. Lo  que le venden a los pueblos como representativa  es una democracia engañosa.

17.- Pero además de estrecha, truncada y falsa, la democracia representativa “es hipócrita”. A los pueblos, en los países dominados por el capitalismo los gobiernan  con fingimiento.

18.- Continuando con los comentarios con respecto a la democracia en el  capitalismo, hay que decir, además,  que ella  es “un paraíso para los ricos y una trampa para los pobres”. Esto es una verdad del tamaño del Monumento a los Héroes de la Restauración.

19.- Real y efectivamente, la democracia bajo el sistema capitalista  es deliciosa; una gloria; una felicidad; algo más que un edén; un paraíso para los  ricos.

20.- De la misma forma que la democracia representativa es un paraíso para los ricos, ella es una trampa para los pobres. Sin rebuscar  palabras, en cualquier país donde impera la democracia capitalista, ella es un engaño para burlar o estafar a los pobres. Sin importar el vestido o adorno que la cubra o envuelvan, ella es una emboscada, una celada a la sana voluntad popular.

III.- La falsa representatividad 

21.- Es muy posible que al momento de los políticos y filósofos concebir la democracia representativa no se imaginaron que en una determinada coyuntura de la historia de la humanidad, la voluntad del pueblo iba a carecer de valor porque la representatividad resultaría ineficaz, ya que la misma no reflejaría el sentir de los que, por medio del voto, creían estar escogiendo a sus representantes.  Con el transcurso del tiempo se ha comprobado que en la representativa el sentir de los que van  a las urnas resulta viciado una vez los elegidos comienzan a ejercer sus cargos electivos, lo que demuestra que la falsedad está vinculada con el sistema de elección y la forma para llevar a cabo los procesos electorales, dependiendo siempre del nivel de deterioro en que se encuentre el ordenamiento social. 

22.- Lo que se ha comprobado en nuestro país es que la representatividad de la democracia que predomina aquí, y en otros países de América Latina y el Caribe, es una ficción y que la realidad objetiva es que lo que en verdad se llama pueblo es un actor pasivo, utilizado para legitimar el dominio de las minorías que son las que, en verdad, tienen el control efectivo de los resortes del poder económico, político y social. Un análisis somero de cada una de las instituciones que conforman el Estado dominicano revela la ineficacia y la ausencia de representatividad en cada una de ellas, con la agravante de que los que deciden ejercer el sufragio carecen del poder de revocación, lo que hace más evidente la infuncionalidad de la representación en la democracia representativa.

 23.- No tienen que hacer mucho esfuerzo los dominicanos y las dominicanas para darse cuenta que la representatividad en la democracia dominicana solamente ha servido para que grupos se aprovechen de la buena fe del pueblo para engañarlo desde el punto de vista político. 

24.- Los hombres y las mujeres del pueblo van y depositan sus votos en las urnas con la creencia de que están eligiendo, por ejemplo, a senadores y diputados decentes y honrados, pero luego se dan cuenta que la mayor parte de esos legisladores utilizan su investidura para hacer cosas feas y sucias que nada tienen que ver con la limpia conducta y honradez de los que, supuestamente,  están siendo representados.  Los representantes en los organismos de la democracia representativa solamente en casos excepcionales manifiestan la voluntad de quienes en ellos han delegado por medio del sufragio. 

IV.- Reflexión final

a.- Dependiendo de las condiciones objetivas y subjetivas de cada país, bajo el sistema capitalista y en los marcos de la democracia representativa; y  tomando en cuenta el desarrollo   de la lucha social y política interna,  así como  la correlación de fuerzas a nivel nacional e internacional, los sectores  sociales más avanzados pueden llegar al gobierno  y obrar para controlar  todos los órganos  del poder del Estado. 

b.-  Lo ideal es que los pueblos de América Latina y el Caribe sigan su lucha para  llegar a disfrutar de gobiernos  democráticos integrados por representantes de trabajadores manuales e intelectuales, del campo y la ciudad; sectores de las capas medias y de la burguesía nacional, con un programa mínimo a ejecutar en un plazo determinado. 

Santiago de los Caballeros, 

22 de junio de 2020.


Compartir

Leer anterior

Lo bueno y lo malo que trae el Polvo del Sahara

Leer siguiente

La Palabra Diaria de hoy – miércoles, 24 de junio de 2020

Leave a Reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.