Hablemos de MocA

Compartir

ESCRIBE CARLOS ESTRELLA

Cuenta la historia: quizás fue así que debí bautizar mis añoranzas de toda esa gente que pude tratar y conocer en todo el Pueblo de Moca.

La Familiaridad entre las personas no sólo ocurre porque tengamos el mismo tipo de sangre 0+, es porque nos han criado y nos han inculcado que las personas Mayores se respetaban, y cualquier servicio o mandado que se le tenía que hacer, era casi una obligación brindarles la mejor de las atenciones.

Alejandro de la Cruz Brito y Ventura, primero un hombre con una dificultad física que no le impidió nunca en su vida común y profesional destacarse como uno de los Abogados más sagaces del Pueblo de Moca.

Así como tenemos un Palacio de Justicia, con el nombre del Dr. Artañan Perez Mendez, ahora sugiero con la venia de la sala, poner en algún lugar de las distintas salas de audiencia y Secretarías, aquellos nombres de Hombres, que niños veíamos responder con autoridad el llamado justo de las Leyes.

Papito Ramírez, Dorito Acosta, Antonio Frías, Manuel García Lizardo, ROGELIO Espaillat, Mingo Barcacel, Carlitos Guzmán, José Olivares, Antonio Rosario, Abigail Cruz Infante, Ito Pérez, Norton Pérez, fueron de los protagonistas de ese Palacio de Justicia de nuestros Años.

El Magaro o el Cojo BRITO como la manera que Ud.lo conoció, era en su género el abogado que tenía el mayor numero de casos, Civiles, Comerciales, Mobiliarios, por su forma de accionar. Si el tenía que trasladarse a cualquier jurisdicción a llevarte los papeles para firma, eso le daba ventajas.

Una tarde como a eso de las 1.30, me apersono a su Oficina de la Duarte esquina Imbert y le planteo una disolución de mi Matrimonio, pero él estaba afanado terminando un trabajo en la maquinilla, y mientras le hablaba de mi problema, atiné a ponerle 100.00 pesos encima del Carril de la maquinilla, él, continúa oyéndome pero no me mira a la Cara y sigue en su escritura, le pongo otra papeleta de 100.00 encima del carril de la maquinilla, y todavía no me hace caso, sigo hablándole y le pongo otra papeleta de 100.00, y ahí me dice con su vocecita peculiar que tenia “ OIGA VALE ME VA A DAÑAR EL TECLADO “.

Todos nos reímos, y el matrimonio continuó.

Esa era una de las tantas del Papá, Amigo, Consejero, Disuador, Compañero, Abogado de todos.

Te rindo un homenaje a tus sapiencias, y te recordaré como fuiste, un hombre excepcional.

Dios te tenga como consejero.

Carlos Estrella


Compartir

Leer anterior

Depende de nosotros cómo acoger la Palabra de Dios”

Leer siguiente

Daniel Santos

Leave a Reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.