Hablemos de Moca

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Escribe Carlos Estrella

Las fotos son de ahora, el Moro acompañado de unos sesos y plátanos amarillos rellenos de Carne, donde a veces Papiro batía la Clara de los huevos y aparecían partículas pequeñas del Cascarón.

Las 5.00 de la tarde marcaban un pito de gloria, la Duarte esquina Imbert era el lugar que a 50 años después no se podía uno imaginar que la suculencia, el exclusivo manjar que las manos ofrecían a un conglomerado de Comensales que sino era diario, casi diario nos dábamos cita para degustar de todo lo que esta Mujer de Dios, cocinaba.

La Fonda de Petro.

Cuando me ausente de Moca, me llevé por dentro todo lo que aprendí a comer y a tomar.

Las Galletas con Pipian de Luisa la de Santo Cuenca, las empanadas de Caro y Modesta, la LONGANIZA de…


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