Hablemos de Moca.Escribe Carlos Estrella

Compartir

! HABLEMOS DE MOCA !

Para mi, no sé y creo afirmarlo de que la época más añorada por la Juventud de los años 60,70, 80, indiscutiblemente fue la de Nosotros.

Por mi barrio, Flavia Castillo, Tudi, Isabelita, Niña Gómez, Tati La de Minino, Rosa la de Fendon, Mila, Cristina Cabreja, Zoila, Amalfi y Gloria las hijas de Niño Almanzar, Gertrudiz ( preparaba el Jengibre ), las hijas de China, Josefina y Macusa, Doña Tatica Cartagena, Doña Atenaida, Minga la esposa de Toño Torrez, Jacinta la de Emilio el Tullio, Doña Olga la de Enriquillo Cabral, Tita y Cuca la de Belanche, Masina la de Bruno, formaban un complemento de armonía y cooperación, que cada quién se empeñaba porque cada Navidad fueran más esplendorosas y más coloridas.

De ese barrio mío, nunca oi una queja y una dejadez para celebrar la tradición de noche Buena.

Los montantes de José del Carmen, los de Gustavo Ruiz, eran los más usados para la celebración y alga rabia en las noches del 24 y del año Nuevo.

Comprar en la esquina de Neri una botellita de Vino, Moscatel Caballo Blanco, nos hacia aparentar que éramos hombres de experiencias.

Bajar en grupo con Isidro Lopez, Papito el Camarón, Hector Martínez, Nido Peralta, chepe la Guira, Cañon Mireles, Jacinto Martínez, Chichi y Julito Pérez, Victor Bido, Panchico, Willian Lama, Tabo Guzman, era un gozo y una diversión llegar a la esquina del Mercado, y el sólo echo de asomarnos a la vitrina de los Cabas, la de Yiya, y desde ahí trasladarnos a la de Doña Siana, o la de los Montalvo, llegar al café Asia, comprar un bizcocho de los redondos y un refresco Imperio, era suficiente para volver a nuestras esquinas de siempre, ( la de Belanche o la de Neri ) para comentar lo bonito de un Juguete o una Bicicleta.

Nos lo han cambiado todo.

Oír esa Misa del Gallo, y el privilegio de escuchar las inconfundibles y maravillosas voces, de Carmen, Maria Auxiliadora y Cecilia Caba, Taty Morel la hija de Viejo y Fermina, y ese magistral Coro de la Iglesia dirigido armónicamente tocado por el Padre Carlos, aquellos momentos eran inolvidables.

Galletas de Manteca, un jarro o taza de Te Jengibre o Café, siempre y cuando les podamos contar a nuestros sucesores, lo hermoso y tradicional que nos enseñaron nuestros Padres de que había que acostarse antes de las 12 de la noche del 24, para que El Niño Jesús nos dejara un regalo, y que los Arbolitos, se ponían en las casas después que se secara la pintura blanca que se le daba de aceite a los Charamicos, y se podia cortar un árbol mediano de mata de Pino en la Granja o traerlo de Jarabaoa, para mi, esas fueron mis N A V I D A D E S .

Verdad, Mercedita Estrella ?

Carlos Estrella

Mocanos.net


Compartir

Leer anterior

No vamos por buen camino. Negro Veras.

Leer siguiente

PRM reafirma pedido de auditoría para el voto automatizado

Leave a Reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.