Mocanos en memorable viaje a Mexico

Compartir

David Marte:

En el María Isabel de México.

A finales de la década de los 60 y comienzos de los 70, se inicio una moda en Moca, con la aparición de varias agencias de viaje, de realizar excursiones en grupo a distintos países de América Latina.

Los mocanos se entusiasmaron con el “viaje ahora, y pague después” y se efectuaban excursiones casi semanales. Diferentes grupos sociales se enrolaban en este afán de viajar a playas extranjeras.

Recuerdo que cuando estudiaba en el IFEDEC en Caracas, Venezuela recibí la noticia de que una de estas excursiones de mocanos arribaría a esa ciudad.

Me opuse en contacto con el grupo en el cual se encontraban varios de mis amigos más cercanos de Moca quienes viajaron acompañados de sus respectivas esposas. Me ofrecí como guía para hacer un recorrido por los sitios de interés que deseaban conocer en Caracas.  

Uno de sus principales interés, especialmente para las damas era comprar de prendas y joyería. Recuerdo a Cacán Compres, a Lourdes Estrella, a Nenita Compres  que se sintieron deslumbradas al sitio donde conduje al grupo.

Un joyero de origen árabe, experto vendedor ofreció toda su mercancía y acotejo precios a los mocanos que querían prendas, oro, aretes, cadenas, anillos, relojes, etc., etc.

Quedaron muy satisfechos con las compras, eran joyas de la más fina orfebrería venezolana.

Al retirarnos el proyecto árabe me llamo:”usted me ha traído a mi negocio este grupo y yo he hecho una buena venta, ¿Cuándo vuelven más de sus paisanos? Yo le respondí: “creo que la próxima semana”. Entonces el hombre extrajo de un gabetero que estaba a su espalda, un estuche de piel negra, se lo entrego y me dijo:”es un obsequio y cada vez que me traiga un grupo, tendré un buen regalo para usted”. Era un precioso reloj, y una pulsera labrada y enchapada con oro y esmeraldas, una verdadera joya que estuvo conmigo, durante mucho tiempo, hasta que en Argentina, el hermano menor de una novia  se antojo del reloj y creo que todavía lo conserva como un recuerdo.

En otra excursión que se organizo para visita Ciudad México fueron muchos los mocanos y es que se entusiasmaron con un viaje. David Marte y su esposa Lindin fueron de los más entusiasmados con el viaje.

Una vez en Ciudad México fueron alojados en un hotel de Primera categoría, 5 estrellas, el “María Isabel “.

Visitaron los lugares más llamativos de la enorme capital mexicana. A la segunda noche al momento de la cena en un comedor que le habilitaron en uno de los pisos superiores, un mariachi animaba la velada. Los mocanos gozaban de aquel espectáculo, los amigos Luis Brache y Mariela , Hugo Pérez y Cacán, Mario Cáceres e Ida, Gapi Rodríguez y Rosa conformaban una de las mesas junto a David y Lindin. De repente David se puso de pies, se acerco al ventanal que daba a la vista de la amplia Avenida de Paseo de la Reforma con todas sus rutilantes luces de mercurio lo que unido a dos copas de tequila que David había degustado abrió los brazos y exclamo: “Ay, Pipia (Pipia era su madre, una humilde señora mocana), si tu vieras a tu hijo lo que está gozando


Compartir

Leer anterior

Tormenta Isaías se aleja de República Dominicana, pero causó daños

Leer siguiente

Más cerca del análisis de sangre para detectar precozmente el alzhéimer

Leave a Reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.