Recordando graduación de hace 50 años

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Nicolas Arroyo, reporta

Por : Lic. Rafael García Hernández


Para el propósito de este escrito, la fecha 2 de mayo tiene dos significados trascendentes: Por un lado, su aporte primario a la Restauración de la República Dominicana, cuando en el 1861, en la ciudad de Moca, se lanza el Grito de Moca, quedando este hecho registrado en nuestra historia patria. En segundo lugar, el emotivo Acto de Graduación de 30 jóvenes Peritos Agrónomos en 1970,  en la Escuela Agrícola Salesiana de Moca y la Vega, quienes con la gran ilusión buscarían poder ver concretados sus sueños.

Aturdidos aún por el final de la revolución del 65 y con la intención de tener una profesión que apoyara los planes de cada uno en la intención de hacer sus vidas provechosas, encaminaron sus pasos hacia los Salesianos de Moca donde se encontrarían con cientos de jóvenes de todo el país, convocados para un examen de admisión, coinciden en propósito.

En una gran aula iniciaban sus experiencias los 65 seleccionados, esperanzados en que las depuraciones a las que se sometían,  4 años después, los forjarán en función de sus planes. Tareas teóricas y muchas prácticas constituían el esqueleto del programa académico con un gran ropaje ético y espiritual que terminaban por formar al hombre que se concebía de manera integral.

Al conocerse descubren que provienen de diferentes zonas del país, con experiencias distintas y condiciones socio-económicas variadas, pero con formaciones hogareñas similares.  Así empiezan sus conocimientos de la tierra, las plantas, los cultivos, las crianzas de animales, las técnicas, las plagas y enfermedades y su combate, así como a trasmitir estas enseñanzas a productores del campo.

En ese proceso van descubriendo la calidad del profesorado, y la entrega con que cada uno realiza su tarea de soporte en estas formaciones.  Citamos los básicos: Rosario Pilonero y Esteban Bossa, dos coadjutores italianos de formación agronómica, que dieron todo para hacer los técnicos, con mucha paciencia y humanismo.  Sobresale el sacerdote Rafael Pedroso Bueno, un cubano que ejerció con calidad sus responsabilidades y eficiencia indiscutible una labor paternal que nos marcó a todos.

 Nunca podríamos olvidar las enseñanzas de los sacerdotes Ramón Alonzo, Juan Artales y Bartolomé V, así como los hermanos salesianos Leonel Cueto, Juan Ramos y Víctor Sánchez, y los profesores Haches Frías, Fernando Fernández, Rubén Hernández, Moisés Ureña, José Delgado, Jacinto Guzmán y José Contín.

El tejido de la experiencia de 30 jóvenes, por espacio de 4 años, en la adolescencia, es realmente mágico. La inventiva, el ‘’tigueraje’’ y la competencia enfrentada al orden, disciplina, y la autoridad en general, emanada de un cuerpo de sacerdotes salesianos, mantenía el ambiente en su máximo, lo que, hacia la cocción densa, sin tregua y produciendo todo tipo de resultados.

Historias cargadas de humor se recuerdan con agrado, junto a las tensiones que provocaban los estudios y sus evaluaciones. La diversidad de los profesores y sus materiales, los estilos pedagógicos provocaban reacciones diversas en unos estudiantes que hacía un esfuerzo por vencer la chercha propia de la edad. Las prácticas de campo generaban situaciones que matizaban la etapa. El grupo de los internos agregaban sus experiencias, que no era color de rosas al depender del celo por el cuidado impregnado por los sacerdotes. Era una atmósfera compleja, pesada y que exigía capacidad y resistencia.

La hermandad se fortalecía mucho más cuando al regresar de vacaciones, se compartían las historias traídas desde los diversos lugares de procedencia. Y en esa tensión llegamos para la graduación un 2 de mayo de 1970 en la Vega, luego de ser trasladada la escuela de desde Moca, donde pasamos la mitad de la formación.

Todos empezamos nuestra labor en los campos del país, o en dependencias del Estado, secretaría de Agricultura, hoy Ministerio de Agricultura, Instituto Agrario Dominicano, Instituto del Tabaco, Idecoop o en empresas privadas como la Manisera, Fersán, Ketler y Almánzar, Ferquido entre otras. Algunos siguieron sus estudios en universidades del país o en el extranjero, logrando grados de maestrías y pos grados.

La experiencia fue diversa, ya que muchos compañeros pasaron a desempeñar cargos de diplomáticos, empresarios o emprendedores y cargos de relevancia en el tren gubernamental de diversos gobiernos, pues el germen de la política tocó a algunos. Otros ejercieron en la banca comercial o inmobiliaria y otros en la docencia. Hay quien se han destacados hasta en el campo turístico construyendo villas en complejos de renombres.

Al llegar a los 50 años de graduados, una parte está en el país, otra en el extranjero y unos cuantos con Papá Dios vigilando lo que pasa en la tierra.

No es una historia distinta de los que llegan a esta fecha, pero necesitábamos reseñarla porque es nuestra trayectoria, que nos llena de orgullo por los sacrificios y esfuerzos de muchas personas para lograr estas vidas.

Aunque la satisfacción de cada uno es personal, a lo largo de este tiempo transcurrido caben algunas preguntas: ¿Habremos correspondido con los esfuerzos de nuestras familias? También queda en el ámbito de cada cuál, ¿Se sentirá satisfecho el colegio con nuestra cosecha? Sobre esta debemos reflexionar, y la Patria ¿Cómo se siente con nuestra trayectoria como ciudadanos?, También es para meditar.

Creo que merecemos felicitarnos y celebrar estos primeros 50 años, si es que el Corona Virus lo permite, y darle gracias a Dios por esta magnífica trayectoria de vivencias que nos ha permitido. Gracias a los salesianos por poner la base de esta zapata que hoy festejamos. El compromiso debe seguir. El 2 de mayo trasciende. Y debemos testimoniar que aún perdura entre nosotros la alegría de Don Bosco.

Para completar este recuento y como parte de esta narrativa agregamos la lista de graduando y la portada de la invitación que cursara la escuela para celebrar la graduación.

1.     Luis R. Abreu

2.     Rafael Acosta

3.     José N. Alba

4.     Marino Almonte

5.     Juan C. Ángeles

6.     Ramón Camacho

7.     Rubén Cárdenas

8.     Rubén Castillo

 

9.     Tomas Ceara

 

10.Víctor de Jesús

 

11.Celestino Figueroa

 

12.José Ramón García

 

13.Rafael R. García

 

14.Antonio Grullón

 

15.José Rafael Guzmán

 

16.Ramón Amable Guzmán

 

17.Vicente Guzmán

 

18.Luis Henríquez

 

19.Carlos Jorge

 

20.Reynaldo Lora

 

21.Lucas Ramírez

 

22.Víctor Rey

 

23.Gilberto Antonio Román

 

24.Bartolomé Santos

 

25.Jesús Oscar Sosa

 

26.Rafael Tavárez

 

27.Julián Antonio Tiburcio

 

28.José Ureña

 

29.Pablo G. Vidal

 

30.José Yermenos     

NOTA: El autor es egresado de esa promoción, presidente de la Asociación para el Desarrollo de la Provincia Espaillat y economista.


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