La Preñada
Manuel del Cabral
Mira la tierra abierta, entra un sol panadero
a dorarle las ubres de futura parida.
Yo no…
yo entré casi rezando… dejé de polizón
en tus venas un Angel marinero, que será de los dos.
!Oh vientre que con nieblas, siempre haces el alba.
Ahora que el cansancio que tu tienes es mío.
Ahora que está en plural tu voz.
Mira aquí lo remoto,
lo que no es mío ni tuyo
y lo hicimos los dos.
Por tus venas un angel marinero
_Mediterraneo por tu corazón_
Anda tirando redes,
poniendo eternidades
donde solo un minuto puse yo.





































